«UNA BUENA FOTO NO JUSTIFICA LA ACTITUD DEL FOTÓGRAFO», JOSÉ B. RUIZ

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Foto de José B. Ruiz tomando una foto en la costa Ibérica. José B. Ruiz

José B. Ruiz es uno de los fotógrafos más importantes del panorama nacional en la actualidad. A lo largo de toda una carrera que comienza cuando descubrió que con 12 años la fotografía sería su vida, ha cruzado metas que ningún otro fotógrafo en España había logrado. Entre los numerosos logros del fotógrafo alicantino destacan sus dos premios Wildlife Photographer of the Year en 2008, formar parte de varias agencias fotográficas internacionales como la Nature Picture Library, trabajar con la Unidad de Historia Natural de la BBC de Londres, así como haber sido presidente de Aefona (Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza)  y haber sido guionista y director de fotografía de numerosos documentales de naturaleza. Después de toda una vida dedicada a la naturaleza, nos habla de su experiencia en el duro trabajo de la concienciación medioambiental en la Comunitat Valenciana, las novedades y ética en el mundo de la fotografía y las consecuencias de la crisis sanitaria en el sector de la fotografía. 

P. Cuando empezaste en el mundo de la fotografía de naturaleza, a penas habían profesionales en España, ¿cuales fueron tus referentes?

R. En aquel entonces aprendía como podía. Sabía hablar inglés desde muy pequeño, así que compraba libros americanos. Mis favoritos eran John Shaw y George Lepp, los cuales hacían un tipo de libros y publicaciones muy formativas. Asimismo, recibía los catálogos de la Nikon School desde Inglaterra. Y con esto empecé a formarme, ya que las publicaciones llegaron bastante después de cuando yo empecé, y además, su contenido era muy genérico.

P. ¿En qué momento tu carrera dió el paso al reconocimiento internacional?

Sería cuando recibí los premios de la BBC. En 2008 obtuve dos premios Wildlife Photography of the Year, premio a la innovación y a la fotografía nocturna. En ese momento me di cuenta de que habían muchas posibilidades, ya que esa noche de la ceremonia me ofrecieron entrar en una agencia de stock importante de la BBC. Allí ya vi futuro, que si hacia fotos las podía vender; además de las fotos que hacia en España. 

Dehesa de Abajo, área protegida. Cigüeñas blancas. Aznalcázar, Sevilla. José B. Ruiz

P. Un factor muy importante de la fotografía de naturaleza no solo es mostrarla, sino también concienciar sobre ella, ¿qué motivos le han llevado a dedicar gran parte de su carrera a la costa ibérica? 

R. Desde el principio de mi carrera he estado muy metido en conservación. He estado en grupos como Greenpeace, WWF y, además, con 13 años fundé mi propia asociación medioambiental en la provincia de Alicante. Llegamos a tener 400 socios en esta agrupación, e incluso conseguimos trabajar con la SEO Birdlife y la CODA (Coordinadora de Organizaciones de Defensa Ambiental) para organizar una protesta por la cantidad de aves atropelladas en la carretera.

Por otro parte, algo que he aprendido a lo largo de mi carrera es que viajar no es sostenible. Intento evitarlo al máximo. Si viajo es por formación, un mínimo de dos semanas y con un montón de actividades que me hagan sentir que ha valido la pena esa huella de carbono y esa cantidad de residuos. Por eso, mi trabajo en la costa está dentro del proyecto SOS del Mar, un proyecto de conservación de la costa española, en el que se hace hincapié en la costa valenciana.

P. Después de todo el trabajo dedicado a la conservación en la Comunidad Valenciana, ¿qué conclusiones sacas?

R. Pues que no han servido de mucho. Han servido en Ibiza, donde sí conseguimos que se demolieran algunos hoteles en ruinas y se redujeran el tamaño de los parkings de calas saturadas por el turismo. Este tipo de acciones me hicieron ver la utilidad práctica del proyecto. Aquí las pasaron muy por alto. La costa valenciana ha sufrido los desmanes urbanísticos, han construido lo que han querido donde han querido, sobre todo en lugares de alto interés paisajístico.

P. Entonces, ¿qué es necesario para concienciar a la gente de lo que está pasando en la Comunitat Valenciana?

R. Opino que hay una falta de conexión entre divulgadores, ecologistas, fotógrafos y el público en general. Es decir, al final los que se han hecho eco son los profesionales, no los proyectos de conservación y concienciación. No hemos sabido transmitir lo importante que es conservar el patrimonio natural y cultural de la Comunitat. Algo que la gente no entiende es que todos tenemos el mismo derecho para disfrutar de la costa, de las playas y de las vistas. Por lo tanto, no tendrían que construir chalets ni urbanizaciones en lugares que limiten este derecho al resto del mundo.

Cala Gavieiro, Novellana, Asturias. José B. Ruiz

P. ¿Es una meta posible que la gente se conciencie?

R. Es una cuestión de prioridades. El ser humano tiene las prioridades de comer, dormir…; y si la situación económica no está bien, no le puedes pedir a la gente que no explote los recursos naturales si les va a dar dinero y les va a permitir cubrir sus prioridades. Aún así, desde mi punto de vista más concienciado, si tomaría medidas de protección más severas. No permitiría construir si se pusiera en peligro la vida de alguna especie endémica, si las vistas impidieran que las disfrutase todo el mundo, etc. Hoy en día es al revés, los ayuntamientos autorizan a los constructores a construir dónde les da la gana. Hay mucho que hacer y en algún momento deberemos recuperar lo que hemos perdido de patrimonio cultural y natural. 

P. Usted es promotor y creador de un código ético dentro del sector de la fotografía de naturaleza, ¿se cumple dentro del sector?

R. Sí. Dentro de la comunidad fotográfica se cumple mayoritariamente. Pero curiosamente son los grandes fotógrafos los que suelen llegar al límite. Viven de hacer grandes fotos y hacerlas requiere llegar al límite en las zonas donde vive la especie, lo cual hace que estas actúen con un comportamiento que no es natural. Si no tienes este código ético es muy fácil traspasarlo para obtener una buena fotografía. Por eso incido mucho en esta ética en diversos aspectos, pero sobre todo en el campo a la hora de fotografiar a especies. Una buena foto no justifica la actitud del fotógrafo

P. ¿Cómo han afectado las redes sociales al sector de la Fotografía de Naturaleza?

R. Han unido más al sector y han permitido formar, compartir el trabajo y dar a conocer a toda la gente nueva que entre en el sector. Hace unos años todo era por correo, en cambio, ahora subes un mensaje a Facebook y lo puede ver todo el mundo. A la hora de la conservación, las redes sociales también son muy útiles. Hoy en día, si se comete cualquier fechoría o cualquier desastre ecológico, en seguida se puede movilizar la comunidad del lugar para fotografiarlo, comunicarlo, documentarlo, y para dar a conocer un proyecto de conservación.

P. Además, con las redes sociales surge mucha más variedad de perfiles profesionales, ¿con cual de todos te quedas? 

Me quedo con los periodistas ambientales como Andoni Canela, con los conservacionistas, con los que utilizan sus fotos como herramienta para algo. Dentro del resto, me quedo con el tipo de fotógrafo más ético, que mostrando la belleza de la naturaleza en sus fotografías consigue crear un nivel de concienciación bajo, sutil, pero muy bonito de compartir. Gracias a él, el usuario empieza viendo estas fotos y termina apreciando la naturaleza porque les gusta. Aún así, no hay que confundir al que se dedica a redes con el fotógrafo de naturaleza, son especies totalmente distintas. 

Paisaje de la costa ibérica. José B. Ruiz

P. ¿Qué opina de los movimientos sociales y de las iniciativas ecológicas que han surgido en los últimos años?

R. A los conservacionistas nos gusta un proyecto que se plasme de manera práctica, que haya un objetivo claro. Si eso se transmite y se consigue, se ha conseguido un proyecto de conservación exitoso. Apagar las luces durante media hora si luego voy a dejar la luz encendida toda la noche no tiene mucho sentido. Hacer actos simbólicos que tienen efecto a largo plazo está bien, pero a mí me gusta más algo que dé un resultado, y creo que a la sociedad también. Ver el resultado anima a la población y a los activistas a seguir haciendo cosas.

P. La ausencia de la presencia del ser humano durante la crisis sanitaria ha permitido ver animales fuera de su hábitat natural, ¿habrán nuevas fotografías de naturaleza?

No, esto ha durado muy poco, las especies no han recuperado poblaciones, eso se consigue a lo largo de muchos años. Simplemente se han dejado ver en lugares que no frecuentaban debido al paro del tránsito humano. Es más, una de las primera cosas que se van a recuperar es la caza para acabar con las poblaciones de animales que se alimentan de los cultivos. Esta es una actividad que encuentro excesiva. Yo vivo en una zona bastante natural donde viene gente a cazar. Una mañana cualquiera puedo ver perfectamente a 8 personas con sus armas que vienen a cazar en un terreno bastante pequeño. Por mi parte, hay más escopetas que animales.

P. Con la crisis sanitaria y sus consecuencias presentes, ¿qué planea para el futuro?

R. Mi vocación es formar y hace poco me hicieron embajador de la Confederación Española de Fotografía, precisamente por ese contacto muy directo que tengo con las agencias de fotografía internacionales. Siempre lo hago pensando en devolver algo a la fotografía, ya que a mí me lo da todo. Ahora quiero devolver, de ahí mi vocación como formador y mis proyectos de conservación. Pero sigo con mi actividad, no he dejado de hacer nada que no hiciera. Sigo haciendo documentales, en breves saldrá Mediterraneum, un documental que se estrenará en Televisión Española.

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